Cuando hablamos de redes sociales es imposible no pensar en Facebook. La red social por excelencia a nivel mundial. Comparamos el resto de redes sociales en función del éxito que tienen en relación con Facebook o cómo van aumentando o disminuyendo sus seguidores con respecto a ésta.

Pero parece que a Facebook esto le importa más bien poco. Su principal preocupación se llama Twitter. La simplicidad de su sistema de comunicación entre usuarios, la capacidad de desarrollo de aplicaciones, la inmediatez de su contenido, la forma asimétrica de relación entre los usuarios como concepto en que alguien puede agregarte como amigo para seguir tu microblog pero no necesariamente tú tienes por qué seguirle a él, hacen que sea un concepto diferente que está provocando un cierto desconcierto en Facebook.Prueba de todo esto es el anuncio que ha hecho Facebook de que va a reestructurar su sistema de contenidos incluyendo algunas opciones para que los usuarios tengan actualizaciones más recientes de lo que ocurre en la red. Un nuevo concepto que se intenta introducir para combatir el exponencial crecimiento de Twitter.
Facebook ofreció 500 millones de dólares para hacerse con Twitter, y éstos lo rechazaron. Saben que están haciendo daño a la gran red social, y esto no ha hecho más que empezar. Twitter no se ha planteado un modelo de negocio para comenzar a producir dinero, pero su capacidad como buscador “de pensamientos” en tiempo real es inmensa. Es una virtud conocida por todos sus adversarios y es lo que hace que tanto Facebook como Google, el buscador por excelencia, vean a Twitter como un serio competidor que aúna una red social con un buscador de enorme potencialidad.
La conclusión: un auténtico choque de trenes en el que alguno va a salir mal parado y … me parece que no va a ser Twitter.
No hay comentarios todavía.