Google es la historia de Sergey Brin y Larry Page, dos estudiantes emprendedores, que inventaron un algoritmo de búsqueda para internet cuando estaban todavía estaban en la universidad de Stanford. Su principal mérito, en comparación con otros portales, consistió en crear un buscador que ofrecía resultados precisos para todos los usuarios en función del contenido de la propia web.
En 1997, en plena burbuja de las punto com, ofrecieron el nuevo sistema de búsqueda a diferentes empresas, pero las ofertas que recibieron no se ajustan a lo que ellos esperaban. En enero de 1998 registran el dominio google.com e instalan los servidores de su motor de búsqueda en la habitación de Larry en la universidad. Pronto necesitan más capacidad en sus servidores para atender la demanda creciente y en el verano de 1998 conocen a Andy Bechtolsheim (cofundador de Sun Microsystems y vicepresidente de Cisco Systems) el cual, tras una conversación de media hora sobre Google, les da un cheque de 100.000 dólares. Sergey y Larry ya tenían medios para poner en marcha el proyecto Google.
Hasta aquí podríamos decir que se trata del sueño americano. Dos jóvenes sin dinero pero con una buena idea acaban triunfando, creando una de las mayores empresas del planeta. Pero la cuestión es ¿Cuál es la deriva que está ofreciendo Google?, ¿Cuáles son los objetivos de la compañía?
Para responder a estas preguntas sólo tenemos que ver su mecanismo de funcionamiento y el comportamiento de los usuarios de Google.
Primero empiezas a utilizar el buscador, te lo pones como página de inicio y casi sin hacer ruido, ya no puedes navegar sin Google.Después empiezas a leer las noticias del buscador, casi sin darte cuenta abres una cuenta en gmail, porque es necesario para poder tener en la portada del navegador tu igoogle. Un día descubres Google Docs y compruebas que puedes tener tus documentos online en cualquier parte del mundo, además ya te has integrado Google Calendar y no sólo puedes gestionar tus citas y contactos sino que además – sin tu permiso – Google te manda un correo diario avisándote de los compromisos que tienes ese día. Creas tu blog y pones publicidad de Google AdSense para ganar unos durillos. Podríamos seguir así, pero en definitiva, lo que ha ocurrido es que Google ha creado un sistema de aplicaciones de tal forma que dependes de ellas casi para cualquier cosa.
Cuando crees que lo sabías todo sobre Google, te enteras de que ya han creado un sistema operativo para móviles llamado Android, que puedes visualizar cualquier punto de la tierra con Google Earth, que la exclusiva de los videos en internet es Youtube, que puedes almacenar tus fotos en Picasa, que escanean libros para tener una biblioteca online con Google books y que para colmo también tienen su propio navegador (Google Chrome).
Leo en este artículo que el nuevo proyecto de Google se llama “GDrive”, un espacio online en el que puedes almacenar toda la información que quieras. Es algo así como tener un disco duro online donde meter tus fotos, documentos, etc. y que estén accesibles en cualquier parte del mundo.
La pregunta entonces resulta evidente: ¿Para cuándo un sistema operativo?
No quiero decir que las aplicaciones de Google sean malas, todo lo contrario, pienso que son buenas, pero creo que sin darnos cuenta hemos llegado a una dependencia total de un sistema de aplicaciones que, en el caso de bloquearse, pueden hacernos perder muchísima información. Fijaos en el caso del blog Mangas Verdes , le han bloqueado su cuenta de AdSense alegando que un post que escribió no se ajusta a los parámetros de contenidos de Google.
Creo que Google ha pasado de ser una buena idea a convertirse en una empresa que está intentando monopolizar todos los aspectos de internet con una apariencia de gratuidad.
[...] unos días hablaba sobre cómo Google ha ido posicionándose en la vida de todos los internautas. Casi es imposible [...]