El lanzamiento del navegador Kidzui, supone un nuevo paso en la lucha que mantienen muchos padres para que sus hijos puedan navegar por internet con la seguridad de poder ver contenidos que sean adecuados para ellos.
Este navegador cambia los conceptos antiguos sobre las blacklists o “listas negras”. En lugar de prohibir lugares lo que hace es que sólo permite acceder a los sitios que son de confianza y que han sido contrastados por otros padres y por la propia compañía que desarrolla la aplicación. Al margen de estos sitios, cada usuario puede introducir otros de su confianzao bien modificar las preferencias de los ya existentes.
Por tanto, a parte de una interfaz muy divertida y fácil de usar, este nuevo navegador nos garantiza un contenido fiable para los niños. Una buena notocia.














